La miel: aliada de la salud y perfecta para cocinar 

miel de caña

El papel de las abejas en el ecosistema es crucial, después de todos, son las responsables de polinizar al menos el 50% de las plantas; pero hay algo más que caracteriza a estos maravillosos insectos: la elaboración de la miel, alimento de idolatría mundial no solo para endulzar el paladar, sino como ingrediente en numerosos remedios naturales y tratamientos de belleza.

Desde tiempos milenarios, la miel ha formado parte de vida del hombre como endulzante natural; asimismo, es elemento indispensable en la medicina natural e ingrediente culinario capaz de aportarle mucho sabor a postres y platos salados. ¿Cómo disfrutar de este atractivo alimento? a continuación algunas sugerencias.

¿Cuál es la mejor miel para cocinar?

De la misma manera que con cualquier otro producto de la naturaleza, mientras más pura y natural sea, mejor será la calidad de la miel. Son muchas las variedades que existen del alimento, siendo la miel de milflores la que más se consume. Sin embargo, la mayoría de las personas la adquiere en los distintos supermercados, lo que no siempre es recomendado, pues son productos que inspiran poca confianza. 

Lo aconsejable, es adquirir la miel directamente del apicultor, de ser imposible, al menos apostar por la ofrecida en ferias y tiendas herboristerías o fruterías ya que suelen ofertar productos de auténtica calidad y pureza.

 ¿Qué platos salados se pueden preparar con miel?

Considerando que la característica fundamental del alimento es lo dulce de su sabor, lo cierto es que la miel puede utilizarse en la elaboración de infinidad de recetas saladas, desde patés, salsas y ensaladas, hasta pastas, carne y pescado. 

La razón de ello, obedece a ese contrate dulce que le aporta a los platos, con la ventaja de ser mucho más sana que el azúcar refinada que apenas aporta calorías, respecto a las bondades que esconde la miel. Respondiendo a la inquietud qué puede cocinarse con el alimento, se enumeran algunas sugerencias y el motivo por el cual se recomienda. 

  1. Pasta con queso parmesano, panceta y miel: 

Adicional a ser un plato sencillo de preparar, la incorporación de la miel plantea una opción distinta a la receta tradicional, combinándose con el salado del resto de los ingredientes para dar como resultado, una explosión de sabores.

  1. Tallarines en salsa de avellanas y miel con radicchio:

Nutritivo y económico, así se define este plato en el que la miel tiene es perfecta para atenuar el amargor del radicchio, permitiendo su incorporación sin que suponga problema.

  1. Coles de Bruselas y bacon aderezadas con mostaza y miel:

Una excelente alternativa para los que se confiesan poco amigos de las verduras es darle sabor a las coles de Bruselas con un buen aderezo – en este caso, el preparado al combinar un poco de miel y mostaza – además de complementar con el exquisito toque que le confiere el bacon.

Estas son apenas 3 de las múltiples opciones y es que con el alimento, se puede preparar algo tan simple como un paté de berenjenas y una original pizza sobrasada con vinagreta de miel, hasta el más suculento bacalao acompañado de habitas y jugo de miel.

Imagen via tiendatrops.com

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